Un multitudinario concierto de Metallica en el Estadio Olímpico de Atenas generó vibraciones microsísmicas que fueron detectadas por los sismógrafos del Instituto Geodinámico del Observatorio Nacional. El fenómeno, conocido como terremoto de concierto, se produjo cuando miles de seguidores se movieron y saltaron al unísono al ritmo de la banda.
Este tipo de microsismos, documentados ya en grandes conciertos alrededor del mundo, se producen cuando la energía liberada por miles de personas se transmite al terreno como ligeras ondas sísmicas.