La percepción positiva hacia la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha subido hasta un 72 %, según revela la más reciente encuesta elaborada por De Las Heras Demotecnia.
El director general de la firma encuestadora, Rodrigo Galván de las Heras, aclaró a la prensa que no se trata de aprobación sobre la gestión, sino más bien de "opiniones positivas" hacia la mandataria, en medio de los constantes ataques de su par estadounidense, Donald Trump.
Aparentemente, el 'factor Trump' funciona como catalizador del impulso a la imagen de Sheinbaum, cuyo Gobierno obtiene una valoración promedio de 7,5 sobre un máximo de 10, indica el sondeo. "Cada vez que sale EE.UU. y la presidenta se impone o negocia (...) le ha traído positivos a la presidenta, a la figura de ella", indicó Galván.
De acuerdo a los datos del estudio, al menos 7 de cada 10 mexicanos tienen una buena opinión de la mandataria, cuya principal virtud es que "es honesta". Asimismo, la presidenta mexicana recibe la mejor calificación en materia de mujeres y jóvenes.
El estudio demoscópico se hizo sobre la base de 1.000 entrevistas efectivas a personas de 18 años o más en el estado de Sinaloa.
Temas candentes
En lo que respecta a los temas de salud y seguridad, cerca de 60 % de los entrevistados considera que la situación ha mejorado. No obstante, la encuesta revela que la principal área de oportunidad para el Gobierno mexicano tiene que ver con el combate a la corrupción.
El resultado no resulta inesperado. En las últimas semanas, EE.UU. desató un terremoto político para Sheinbaum al pedir la extradición de varios políticos y exfuncionarios mexicanos por presuntos vínculos contra el narcotráfico, entre ellos, tres del partido oficialista.
Sin embargo, el citado sondeo destaca que la formación política de Sheinbaum mantiene la supremacía electoral en Sinaloa, pese a los señalamientos de EE.UU. en contra del gobernador de ese estado, Rubén Rocha Moya. De hecho, la mayoría de los encuestados (62 %) consideraron positivo que el mandatario regional solicitara una licencia mientras se aclara el caso.
La petición de extradición de la Casa Blanca fue considerada por varias voces en México como una estrategia de tinte político, ya que se produjo justo después de la muerte de dos agentes de la CIA en un accidente de tráfico, tras haber participado en un operativo ilegal contra el narco en el país latinoamericano.
Desde entonces, las fricciones han ido en aumento. La semana pasada, Trump dio un paso más allá y aseguró que México estaba "gobernado por los cárteles", en un dardo directo contra la gestión que lleva Sheinbaum en materia de Defensa.
Asimismo, el inquilino de la Casa Blanca insinuó que comenzaría muy pronto su combate contra el narcotráfico "por tierra", en una advertencia que Sheinbaum rechazó de plano dentro de su territorio.
La mandataria ha dejado claro en varias oportunidades que no avalará la violación de la soberanía de su país, sino que está dispuesta a una estrategia de seguridad basada en la cooperación. Esa postura es respaldada por la mayor parte de la opinión pública: el estudio de De las Heras muestra que 60 % de los entrevistados está en desacuerdo con "operativos militares" estadounidenses en México.