Del cementerio al 'apocalipsis': Un bombardero estratégico de EE.UU. regresa al servicio

La aeronave pasó por un intenso proceso de reacondicionamiento y mantenimiento.

Un bombardero estratégico B-1B Lancer de la Fuerza Aérea de EE.UU. volvió a entrar en servicio tras ser dado de baja y pasar por un intenso proceso de reacondicionamiento y mantenimiento. 

En 2021, el B-1B fue trasladado al cementerio de aviones en la base Davis-Monthan, en Arizona, para luego ser enviado a la base Tinker, en Oklahoma, donde se llevó la labor de restaurar la aeronave, anteriormente bautizada Rage. El procesó tomó casi dos años.

Más de 200 personas participaron en los trabajos. Se reemplazaron más de 500 componentes como parte de las revisiones de sistemas y reparaciones estructurales. Tras vuelos de prueba, el bombardero fue declarado completamente operativo.

Actualmente, el avión se encuentra la base Dyess, ubicada en Texas, donde se reincorporó a la 7.ª Ala de Bombardeo con un nuevo nombre, Apocalipsis II.