El primer aniversario de la llegada al poder en Alemania del canciller Friedrich Merz está marcado por una popularidad personal en mínimos históricos, la debilidad de su posición en política interna y la distancia entre sus promesas electorales y su gestión real, señala un artículo del analista internacional Marc Felix Serrao para Politico.
En ese contexto, crecen las tensiones dentro de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), liderada por Merz, mientras el partido de derecha Alternativa para Alemania (AfD) sigue avanzando en las encuestas y se consolida como la principal fuerza de oposición del país.
Tres posibles escenarios
Según el experto, Merz encara el inicio de su segundo año de mandato con tres posibles escenarios. El primero pasa por mantener la coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD), lo que daría estabilidad al país, pero dejaría las reformas bajo una impronta claramente socialdemócrata y lejos del giro económico prometido por el canciller.
El segundo contempla un fuerte avance de AfD en las elecciones regionales del este en otoño, lo que podría agravar las tensiones dentro de la CDU y abrir el debate sobre mayorías variables. Serrao advierte que, en algún momento, eso podría empujar a la CDU "quizá incluso hacia una coalición" con AfD, "aunque un paso así muy probablemente haría añicos al partido".
Un tercer desenlace posible sería una crisis externa —ya sea una guerra, un atentado, una pandemia o una turbulencia financiera— que termine por quebrar el delicado equilibrio de la coalición actual, baraja el analista.
- Según una encuesta de la empresa YouGov publicada este martes, más del 70 % de los ciudadanos de Alemania tiene una percepción negativa del canciller alemán. "El sondeo de seguimiento de abril mostró que el 22 % de los alemanes tenía una opinión favorable de Friedrich Merz y el 74 %, una opinión desfavorable", señala la publicación.