¿Cuándo conviene cenar para cuidar la salud metabólica?

Millones de personas practican el ayuno intermitente, pero pocos saben que la hora de la cena puede marcar la diferencia entre mejorar la salud o no notar cambios.

En los últimos años, ha aumentado la popularidad de la alimentación con restricción de tiempo, también conocida como ayuno intermitente. En este sentido, un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Taiwán ha descubierto que la hora en la que se cena y la duración de la ventana de alimentación —el período del día durante el cual se ingieren alimentos— también influyen en los beneficios para la salud metabólica, informa Medical News Today. 

La investigación, publicada en la revista BMJ Medicine, analizó los resultados de 41 ensayos clínicos controlados, aleatorizados y realizados en todo el mundo, que en conjunto sumaron más de 2.200 participantes. Los científicos clasificaron a los voluntarios por la hora del día en la que comían —temprano, a media tarde o tarde, o auto-seleccionado— así como por la duración de su ventana de alimentación diaria, incluyendo menos de ocho horas, más de ocho horas o exactamente ocho horas.

"La alimentación con restricción de tiempo ha ganado un gran interés público y científico porque no requiere contar calorías ni restricciones alimentarias específicas, lo que facilita que muchas personas la sigan", explicó su interés científico el investigador principal del estudio, Ling-Wei Chen. 

Los resultados obtenidos indicaron que quienes terminaban de cenar temprano o a media tarde obtenían mejores resultados que los que comían más tarde. En concreto, este grupo mostró reducciones significativas en peso corporal, perímetro de cintura, índice de masa corporal, grasa corporal, presión arterial y niveles de glucosa en ayunas. "Estos hallazgos destacan que alinear la ingesta de alimentos más temprano en el día, cuando los procesos metabólicos como la sensibilidad a la insulina son más favorables, puede amplificar los beneficios de la alimentación con restricción de tiempo", explicó Chen.

Además, los expertos identificaron que el patrón menos efectivo era cenar tarde combinado con tener una ventana de alimentación larga. En cambio, cenar tarde con ventanas cortas no resultó tan negativo. "Cuando la ingesta de alimentos se concentra al final del día y se extiende a lo largo de una ventana relativamente más larga, puede entrar en conflicto con los ritmos circadianos que regulan el metabolismo", afirmó el autor.