El recorrido del presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, en un portaviones de EE.UU. desató una controversia política y legal ya que provocó malestar en el Frente Amplio, la coalición oficialista e izquierdista, en tanto que la oposición denunció que el Gobierno violó la ley al no solicitar previamente al Congreso autorización para la presencia de militares estadounidenses en territorio nacional.
La polémica comenzó el sábado, cuando Orsi visitó el portaviones USS Nimitz, que navegaba frente a la costa de Uruguay y que cuenta con una tripulación de 5.680 personas.
Dirigentes opositores como el diputado Federico Casaretto y el senador Sebastián Da Silva denunciaron que la presencia de una aeronave militar extranjera era ilegal porque no fue avalada por el Poder Legislativo.
🔴 IMÁGENES EXCLUSIVAS✔️El presidente Yamandu Orsi durante la visita al portaaviones de Estados Unidos que se encuentra frente a la costa uruguaya.✔️ Orsi acompañó alembajador de EEUU en Uruguay.✔️ EEUU condecoró a un oficial de la Marina de Uruguay durante la visita de… pic.twitter.com/AybuDs5KZB
— Eduardo Preve (@EPreve) May 2, 2026
Sin embargo, fuentes oficiales le aseguraron al diario El Observador que el portaviones no había transitado aguas uruguayas y estaba tan alejado que, para llegar a la plataforma, Orsi tuvo que tomar un vuelo desde la base aérea de la localidad de Carrasco, que demoró 45 minutos. Es decir, que siempre estuvo en aguas internacionales y por lo tanto, no se violó ninguna ley.
El Plenario Intersindical de Trabajadores - Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT), la central que aglutina a los sindicatos uruguayos, lamentó que este episodio ocurriera justo en el momento en el que el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha renovado sus amenazas contra Cuba, lo que exigía una respuesta "antiimperialista y anticolonial".
Contradicción ideológica
La coalición oficialista Frente Amplio también condenó las políticas injerencistas de EE.UU. contra Cuba pero no mencionó la visita de Orsi al portaviones. "Estas amenazas de intervención militar, sumadas al despliegue de fuerzas en la región, se inscriben en una práctica de agresiones a nivel planetario y representan una escalada de hostilidad que pone en riesgo nuevamente, la paz del continente", advirtió.
El comunicado partidario se emitió solo horas después de que hubiera estallado la polémica ante la foto de un sonriente Orsi con los dedos pulgares en alto mientras estaba en el nave de guerra, y que fue interpretada como un aval a EE.UU.
Por eso, el analista Ramiro Pisabarro explicó que la actuación presidencial abrió un flanco "en el que le pegaron propios y ajenos" y que "volvió a evidenciar contradicciones entre la prédica ideológica de los dirigentes oficialistas y su accionar cuando tienen responsabilidades en el Estado".
Las críticas se replicaron al interior del Gobierno, ya que el ministro del Trabajo, Juan Castillo, le aseguró al diario uruguayo El País que la actitud de Orsi no es "una buena señal" en este contexto internacional. "No me gustó (...). Parece difícil de explicar visitar una nave que es de guerra. No es una nave que esté desparramando paz ni solidaridad en el mundo", lamentó.
El presidente de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio, Fernando Gambera, calificó como "innecesaria" la visita al portaviones estadounidense."No me encuentro con nadie que no se haya 'shockeado'. Mi sensación es que no hubo una evaluación, un asesoramiento", señaló.


