Restos humanos parciales fueron hallados dentro de un cocodrilo en el río Komati, en el este de Sudáfrica, y la Policía cree que podrían pertenecer a un empresario de 59 años de la provincia de Gauteng que fue reportado como desaparecido tras intentar cruzar un puente bajo, informan medios locales.
Los investigadores esperan los resultados de pruebas de ADN para poder identificar los restos, descubiertos el sábado tras una búsqueda de casi una semana en la que participó un equipo conjunto de la unidad de Búsqueda y Rescate del Servicio de Policía sudafricano.
El capitán Pottie Potgieter, de la unidad de buceo de la Policía provincial, declaró: "Identificamos un cocodrilo del que estábamos prácticamente seguros al 100 % de que se había comido al hombre que buscábamos. Cuando le hicimos la autopsia al cocodrilo, encontramos restos de unos seis pares de sandalias Crocs diferentes".
Cocodrilos "muy activos"
Según los informes preliminares, el empresario habría sido arrastrado por la corriente del río Komati, descrito como infestado de cocodrilos, el pasado lunes por la noche mientras intentaba cruzar en coche un puente de baja altura. Su vehículo fue recuperado del río el martes.
El cocodrilo fue encontrado a unos 60 metros del lugar donde el vehículo del empresario había quedado atascado. Según los informes, los buzos policiales mataron a disparos al reptil desde un helicóptero tras cuatro días consecutivos de observación. Posteriormente, se difundieron en redes sociales imágenes del animal siendo izado del agua por un helicóptero.
Potgieter explicó que, mientras el tejido humano se digiere, los artículos de plástico, como las sandalias Croc, no se digieren, por lo que permanecieron dentro del cuerpo del animal. Además, señaló que no podía determinar cuándo habían sido ingeridos los zapatos, pero el hallazgo indicaba que los cocodrilos de la zona estaban "muy activos".
Medios indicaron que el cocodrilo vinculado con la desaparición del empresario podría estar relacionado con otros sucesos similares y que los investigadores consideran la posibilidad de que se haya llevado a más de una víctima.