Alemania ha comenzado a adaptar su infraestructura civil para un eventual conflicto a gran escala, pero sus propios responsables admiten que el país está lejos de estar preparado, informa Bloomberg.
En Bremerhaven, en la costa del mar del Norte, el mayor puerto automovilístico de Europa afronta una modernización de 1.600 millones de dólares financiada por el Estado, no para exportar más vehículos, sino para reforzar muelles capaces de cargar tanques Leopard de 60 toneladas y otros equipos militares.
El plan forma parte de una estrategia más amplia para que Alemania, por su posición central e industria avanzada, pueda actuar como eje logístico de la OTAN si Europa es atacada. La Bundeswehr, sin embargo, no puede asumir sola esa tarea y está recurriendo a grandes operadores privados como BLG Logistics o Fiege para transporte y almacenamiento.
La paz "ya no puede darse por sentada"
Los obstáculos siguen siendo considerables. Además del deterioro de carreteras y ferrocarriles —unos 5.000 puentes necesitan reparación—, las Fuerzas Armadas no están organizadas para alianzas público‑privadas a la escala que exigiría una movilización masiva.
El ministro de Defensa, Boris Pistorius, asegura que se ha puesto en marcha un "cambio de paradigma" y que Alemania debe asumir que la paz "ya no puede darse por sentada, sino que hay que defenderla". El giro se aceleró tras el debate sobre la retirada parcial de tropas estadounidenses de Europa.
Paralelamente, los gigantes logísticos privados han creado filiales específicas para operaciones militares y de emergencia, y destacan que su red de almacenes y su ubicación cercana a autopistas, puertos y aeropuertos les permitiría asumir más funciones de apoyo a la Bundeswehr, siempre que Berlín simplifique los procesos y abra más canales directos de coordinación.
Cómo Europa se prepara para la guerra con Rusia y distrae a su población, en este artículo