El kiwi, ave nacional y sagrada de Nueva Zelanda, ha regresado a las colinas de Wellington, la capital del país, tras más de un siglo gracias a una campaña ciudadana, según informa AP.
Esta semana, el Parlamento neozelandés celebró una histórica ceremonia para dar la bienvenida a un grupo de estas aves en peligro de extinción. Con su llegada, la población total alcanzó los 250 ejemplares desde el lanzamiento de la iniciativa en 2022 para reintroducirlas en la urbe.
El kiwi tiene un significado espiritual importante para los neozelandeses. Es un ave tímida y de aspecto peculiar, con alas poco desarrolladas y un rostro adornado por bigotes. Se estima que antes de la llegada de los humanos a Nueva Zelanda existían 12 millones de estas aves; hoy, solo quedan unos 70.000, y su población disminuye un 2 % cada año.