Más agentes y más operativos: crece el escándalo por la presencia secreta de la CIA en México

La vocera de Trump le pidió a Sheinbaum que tuviera "compasión" de los policías estadounidenses muertos en un accidente.

La polémica por la participación no autorizada de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en operativos en México crece a diario con nuevas revelaciones, ya que ponen de manifiesto la posible intromisión de EE.UU. en las políticas de seguridad del país latinoamericano.

El diario Los Angeles Times reveló que fueron cuatro (y no solo dos, como se informó hasta ahora) los agentes de la CIA que el domingo pasado participaron de manera ilegal en el desmantelamiento de un laboratorio narco en Chihuahua, sin avisarle al Gobierno que encabeza la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.

El rotativo también aseguró que no era la primera vez que estos policías extranjeros se sumaban a acciones en el terreno, ya que este año supuestamente colaboraron en al menos otros dos operativos, a pesar de que lo tienen prohibido.

De acuerdo con esa versión, los cuatro agentes de la CIA se dividieron para viajar en dos vehículos, junto con otros funcionarios de seguridad de Chihuahua, pero uno de los autos tuvo un accidente, cayó a un precipicio y se incendió.

Detrás de ellos, en un vehículo distinto, iban los otros dos agentes de la CIA, quienes incluso bajaron la montaña para tratar de salvar a sus compañeros, pero no lo lograron.

Contradicciones 

El escándalo estalló el domingo pasado, cuando el fiscal de Chihuahua, César Jáuregui, confirmó que dos "oficiales instructores" de la embajada de EE.UU. habían muerto en un accidente automovilístico junto con otros dos funcionarios mexicanos, después de participar en el desmantelamiento del laboratorio.

Al día siguiente, Sheinbaum advirtió que esta actividad era ilegal porque el Gobierno federal no había sido informado. Además, medios de ambos países revelaron que los "instructores" en realidad eran agentes de la CIA, lo que viola las leyes de seguridad nacional y la Constitución de México.

Después de esos pronunciamientos, el fiscal cambió su versión y aseguró que los "empleados" de la embajada estaban entrenando con drones en la zona y simplemente pidieron un aventón a los funcionarios de Chihuahua, que supuestamente retornaban del operativo.

El problema es que varios medios, incluido Los Angeles Times, ya desmintieron a Jáuregui, puesto que testigos confirmaron que los agentes de la CIA vestían uniformes de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua con el fin de mezclarse con las autoridades estatales.

"Extrañamiento"

La controversia tiene impacto nacional, ya que la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, fue citada para dar explicaciones en el Senado y hay legisladores que promueven su destitución por colaborar de manera ilegal con agencias de EE.UU.

En el plano internacional, el incidente profundiza la tensión que ha marcado la relación entre Sheinbaum y el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien en múltiples ocasiones ha ofrecido enviar tropas a México para combatir el narcotráfico, lo que la presidenta rechaza en pos de la soberanía.

El miércoles, Sheinbaum confirmó que México le había enviado a EE.UU. una carta de "extrañamiento" para pedirle informes sobre quiénes eran los agentes, cuándo y cómo llegaron al país, y con qué fines. La CIA ha permanecido en completo silencio.

Hasta ahora, la única respuesta oficial de EE.UU. ha sido la de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien advirtió que Sheinbaum debería mostrar más "compasión" por los dos agentes de CIA que murieron en el accidente, tomando en cuenta lo que EE.UU. está haciendo bajo la administración Trump "para detener el flagelo del narcotráfico".

Sin embargo, la funcionaria estadounidense no quiso aclarar por qué los agentes de la CIA actuaron sin la debida autorización del Gobierno mexicano.