En el marco del conflicto en Oriente Medio, que ha provocado un notable aumento en los precios de la energía, Alemania ha reducido al 50 % su previsión de crecimiento económico para este año, recoge Reuters.
Según el medio, el Ministerio de Economía de la nación anunció este miércoles que a diferencia del pronóstico en enero que anticipaba un avance del 1 % para 2026, el país crecerá solo un 0,5 %.
Otros cambios en las estimaciones económicas
En cuanto a las estimaciones para el próximo año, el Ministerio ha bajado la expectativa de crecimiento del 1,3 al 0,9 %. Paralelamente, se anticipa que la inflación subirá un 2,7 % en 2026 y un 2,8 % en 2027, frente al 2,2 % del año anterior.
Los pronósticos indican que las exportaciones alemanas no crecerán de forma interanual hasta 2027, año en el que se espera una subida del 1,3 %. Debido a que se contempla un ritmo mayor en la compra de productos extranjeros en el siguiente año (1,8 %), se augura una reducción del superávit comercial alemán.
La ministra de Economía del país, Katherina Reiche, manifestó que el consumo interno sigue siendo el motor de la recuperación económica. Aunque los precios de la energía han afectado el poder adquisitivo, el consumo privado se mantiene firme. Se proyecta que el consumo crezca nominalmente un 3,2 % en 2026 y un 3,3 % en 2027, con un incremento real (ajustado por inflación) del 0,4 % este año y 0,5 % el próximo.
Paralelamente, se prevé que el gasto en defensa e infraestructura dinamice la economía general, estimando un incremento del 5,2 % en el gasto público en este año, que se traduce en un crecimiento real (ajustado por inflación) del 2,0 %.
Una economía frenada de nuevo
El medio recuerda que, desde la pandemia, la principal economía europea no logra reactivar su crecimiento, y su modelo exportador enfrenta serias dificultades debido a la elevada competencia china y a los altos precios de la energía.
"La recuperación económica prevista para este año se ve nuevamente frenada por perturbaciones geopolíticas externas", declaró la ministra, agregando que la guerra en Irán está elevando los precios de la energía y las materias primas, lo que supone una carga para los hogares y aumenta los costes.
El Gobierno ha tomado diferentes medidas para mitigar la presión del aumento de los precios de la energía. Así, un paquete de alivio de 1.600 millones de euros para ayudar a hogares y empresas busca frenar el impacto del encarecimiento del petróleo, reportó Reuters la semana pasada.
Sin embargo, Reiche consideró que las resoluciones no resuelven "las causas estructurales del débil crecimiento de Alemania". "Para una economía que pueda volver a crecer y seguir siendo competitiva, también necesitamos reformas estructurales de gran alcance", añadió.


