La dirección del partido húngaro Tisza, formación opositora pro-Bruselas encabezada por Péter Magyar, contempló varios escenarios para la jornada de las elecciones parlamentarias, entre ellos la movilización callejera y la presión internacional, así como acusaciones de supuesto fraude por parte del partido gobernante Fidesz, liderado por el primer ministro, Viktor Orbán, según un documento publicado por un antiguo miembro del grupo político.
Balázs Csercsa, que abandonó Tisza, compartió en redes sociales un documento en inglés que, según afirma, recibió de una fuente interna y que contiene instrucciones detalladas sobre cómo socavar el proceso electoral legítimo y, en la medida de lo posible, lograr un golpe de Estado al estilo del Maidán ucraniano, recoge la prensa local.
"El partido Tisza debe prepararse para todas las eventualidades. Es necesario preparar: (1) el mito de un fuerte apoyo social al partido y (2) la imagen de la determinación del adversario de hacer cualquier cosa, es decir, su intención de cometer fraude", reza el documento.
A continuación, los autores detallan qué presuntas pruebas del fraude de Fidesz deben presentarse el día de las elecciones. "Los mejores testigos son quienes no están directamente vinculados al partido. Puede valer la pena buscar personas dispuestas a denunciar o 'destapar' fraude, incluso ofreciéndoles incentivos económicos", aclaran.
"Los escrutadores deben informar ya durante el día sobre sospechas de fraude. La dirección del partido, incluso antes del cierre de la votación, debe instar a la comisión electoral a abrir una investigación y, si fuera necesario, a suspender el proceso. Después del cierre de los colegios electorales, el fraude debe anunciarse en una concentración masiva", precisa el documento.
Según las recomendaciones, "el control de los acontecimientos es clave". "El día de las elecciones se requiere una reacción rápida y eficaz. El objetivo principal es obtener el control sobre los centros de poder, los lugares simbólicos y la opinión pública", destaca el texto.
"Provocarlas deliberadamente"
"La victoria debe proclamarse lo antes posible el día de las elecciones, incluso antes de tiempo si es necesario. Si los resultados evolucionan de forma desfavorable, deben movilizarse grupos organizados de antemano para que se concentren en los grandes nudos urbanos y en las rutas del transporte público. Su tarea es hacer todo lo posible durante la noche electoral para cambiar el resultado. Bajo su dirección, hay que enardecer a la multitud y dirigirla hacia los edificios gubernamentales clave", señala el papel.
Cuando la multitud se enfrente a las fuerzas del orden, se recomienda "provocarlas deliberadamente". "Durante la protesta, se debe exigir repetidamente al organismo que supervisa las elecciones que investigue el supuesto fraude; si esto se rechaza, la multitud deberá rodear los edificios gubernamentales", se leen en las instrucciones.
Además, se aconseja informar a los medios extranjeros y buscar apoyos internacionales. "Debe obtenerse el respaldo de la opinión pública internacional. Se espera un apoyo significativo por parte de la Comisión Europea y de líderes alemanes", apuntan los autores.
"En Hungría, esto podría ser el comienzo de una cadena de acontecimientos similar a la que ocurrió en 2014 en la plaza Maidán de Ucrania y que, finalmente, condujo a un cambio de régimen exitoso", pronostican.


