El primer ministro de Canadá, Mark Carney afirmó este sábado que, con su nueva política para invertir en el sector de defensa y reducir su dependencia de Estados Unidos, dejarán de destinar el 70 % de su presupuesto al país vecino.
"Con nuestra nueva política de comprar productos canadienses, cuando el Gobierno federal realice gastos, elegiremos por defecto a proveedores canadienses. Los días en que nuestras Fuerzas Armadas enviaban 70 céntimos de cada dólar a EE.UU. se han acabado", declaró el líder canadiense durante una convención del Partido Liberal.
En este sentido, aseguró que su Gobierno se encargará de construir "una Canadá fuerte, con acero canadiense, aluminio canadiense, madera canadiense y trabajadores canadienses".
En febrero, Carney anunció que estaba elaborando un plan de inversiones a gran escala en el sector de defensa para reducir su dependencia de Washington, argumentando que "durante las últimas décadas, Canadá no ha gastado lo suficiente" en la industria de defensa, dependiendo "en exceso" de la geografía y otros países.
El plan del primer ministro contempla inversiones por unos 366.000 millones de dólares estadounidenses en "la seguridad de Canadá, la prosperidad económica y nuestra soberanía". Esta cifra incluye gasto militar directo, compras de defensa y desembolsos en infraestructura.