El presidente de Eslovaquia, Peter Pellegrini, recordó la contribución de la Unión Soviética a la liberación del país del fascismo durante la Segunda Guerra Mundial.
El mandatario, junto con el primer ministro del país, Robert Fico, visitó en Bratislava el monumento conmemorativo de Slavín dedicado a los soldados soviéticos que liberaron la capital. Pellegrini hizo un llamado a no reescribir la historia y a recordar el papel de la URSS en la liberación del país.
"No hay razón para que los problemas del mundo actual ensombrezcan la memoria de nuestros liberadores y su gran heroísmo. No hay razón para cuestionar sus méritos. Nos liberaron el Ejército Rojo, el Ejército Rumano y el Cuerpo de Ejército Checoslovaco. Y así quedará escrito para siempre en nuestra historia. No hay absolutamente ninguna razón para caer precipitadamente en la tentación de reescribir la historia. Al contrario, conservemos esta historia en nuestra memoria, porque es un memento. Nos advierte contra la repetición de sus páginas oscuras", declaró el jefe de Estado.
"Miles de jóvenes, rusos, ucranianos, rumanos, eslovacos o soldados de otras nacionalidades dieron su vida en la lucha contra el enemigo. Vidas que tenían el mismo valor que la de cualquiera de nosotros. Un valor que no se puede cuantificar de ninguna manera", subrayó Pellegrini.
"La paz, el valor más preciado que tenemos"
El primer ministro Fico, por su parte, también agradeció a los soldados caídos y destacó la importancia de la paz. "La paz es el valor más preciado que tenemos, no vale la pena luchar por nada más", enfatizó.
Bratislava fue liberada del fascismo el 4 de abril de 1945. El monumento conmemorativo de Slavín está dedicado a la memoria de los soldados soviéticos caídos durante la liberación de la ciudad, en la que sacrificaron su vida alrededor de 7.000 soldados.
Cómo la URSS liberó a Europa del nazismo, lo recordamos en este artículo