El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, calificó como "una noticia muy alentadora" el anuncio de una tregua de dos semanas en Oriente Medio y la reapertura del comercio por el estrecho de Ormuz, al afirmar que se trata de "la vía más importante" para reducir la presión sobre el suministro energético, los precios y la economía mundial.
En una entrevista con el diario alemán Süddeutsche Zeitung, el alto cargo afirmó que la desescalada es un paso importante hacia un final de las hostilidades, pero advirtió que aún no es posible dar por superada la emergencia. "Es importante tener en cuenta que las consecuencias en política energética no se resuelven rápidamente", expresó, agregando que hará falta tiempo para poner en marcha con seguridad instalaciones que han quedado fuera de servicio tras los ataques.
En este contexto, indicó que múltiples infraestructuras energéticas en la región han sufrido daños, entre ellas refinerías, complejos petroquímicos y áreas de extracción de petróleo y gas, y añadió que, incluso con una mejora de la situación, los tiempos logísticos no son inmediatos: los buques que salen del golfo Pérsico necesitan días para llegar a mercados del sur de Asia y varias semanas para alcanzar destinos más lejanos en Asia y Europa.
"Replantear las estrategias energéticas"
Birol sostuvo que los responsables políticos, al iniciar la guerra, "no comprendían la magnitud del problema", ya que en realidad la crisis generada por la interrupción en Ormuz supera, por su magnitud, otros episodios históricos. En este contexto, recordó que el mundo ya había sufrido una grave crisis petrolera en 1973, otra en 1979 y en Europa la crisis del gas tras el inicio del conflicto ucraniano. "Y dije —y sigo diciendo— que la crisis provocada por el bloqueo del estrecho de Ormuz es mayor que las tres crisis anteriores juntas", opinó.
En paralelo, advirtió además sobre el impacto social y político de una prolongación de la crisis. "Si el estrecho de Ormuz no se abre completamente y además se mantiene abierto, los precios de la energía subirán: gasolina, electricidad, calefacción", afirmó.
En cuanto al horizonte temporal, Birol estimó que el efecto persistirá. "Sentiremos las consecuencias durante muchos meses, si no años", dijo. "Los precios podrían bajar, pero esta experiencia influirá en la forma de pensar de la gente. Será una llamada de atención para replantear las estrategias energéticas", sostuvo.
Tras la agresión conjunta de EE.UU. e Israel, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor del 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo, lo que ha disparado los precios de los combustibles.
El martes por la noche, Trump anunció que acordó suspender durante dos semanas los ataques contra Irán, pero condicionando la medida a que la República Islámica acepte la "apertura completa, inmediata y segura" del estrecho.
Mientras, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, había aseverado que "será posible el paso seguro a través del estrecho de Ormuz mediante coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y teniendo debidamente en cuenta las limitaciones técnicas".
Sin embargo, medios señalan que Teherán saldrá del acuerdo de alto el fuego en caso de que continúen las violaciones de la tregua por parte de Tel Aviv.
Qué está pasando tras el alto el fuego de dos semanas entre Irán y EE.UU.: MINUTO A MINUTO


