El enviado especial de EE.UU., Steve Witkoff, montó en cólera tras recibir el lunes la respuesta de Irán a la propuesta estadounidense sobre una posible tregua, informa Axios citando fuentes.
"El lunes por la mañana, mientras [Donald] Trump se mezclaba con la multitud en una celebración de Pascua en la Casa Blanca, un Steve Witkoff 'muy enfadado' no paraba de hacer llamadas. El enviado estadounidense dijo a los mediadores que la contrapropuesta de 10 puntos que EE.UU. acababa de recibir de Irán era 'un desastre, una catástrofe'", señaló el medio.
Según las fuentes, eso dio inicio a un día "caótico" de enmiendas: los mediadores pakistaníes intercambiaban nuevos borradores entre Witkoff y el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, mientras los titulares de Exteriores de Egipto y Turquía intentaban ayudar a cerrar las brechas.
Para la noche del lunes, los mediadores ya tenían la aprobación de Washington para una propuesta actualizada de alto el fuego de dos semanas. Entonces le correspondía tomar una decisión al nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtabá Jameneí, quien —según las fuentes— participó activamente en el proceso.
Mientras, las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio y los funcionarios del Pentágono pasaron esas horas finales preparando una campaña masiva de bombardeos contra infraestructuras iraníes e intentando averiguar hacia dónde se inclinaba Trump. "No teníamos ni idea de qué iba a pasar. Fue una locura", afirmó un funcionario del Pentágono.
Además, una fuente regional indicó que Araghchi también desempeñó un papel central tanto en la conducción de las negociaciones como en el convencimiento a los comandantes de la Guardia Revolucionaria para que aceptaran el acuerdo. China, por su parte, aconsejaba a Irán buscar una salida.
Sin embargo, al final, todas las decisiones importantes del lunes y el martes pasaron por Jameneí. "Sin su luz verde, no habría habido acuerdo", destacó la fuente regional.
Hacia el mediodía del martes —hora del este de Estados Unidos— existía ya una comprensión general de que las partes convergían hacia un alto el fuego de dos semanas. Tres horas después, el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, pidió en X a ambas partes que aceptaran las condiciones.
De inmediato, Trump empezó a recibir llamadas y mensajes de texto de aliados y personas de confianza de línea dura que le instaban a rechazarlo. La incertidumbre sobre su postura era tal, incluso entre sus colaboradores más cercanos, que varias personas que habían hablado con él apenas unas horas antes seguían convencidas de que descartaría la oferta de alto el fuego, hasta el instante mismo en que la aceptó, señala Axios.
- Estados Unidos e Irán acordaron este martes un alto el fuego de dos semanas. Washington indicó que había recibido una propuesta de 10 puntos de parte de Teherán, que consideró "una base viable" para negociar. El Consejo Nacional de Seguridad iraní, a su vez, comunicó que EE.UU. "se ha visto obligado a aceptar" dicha propuesta.
Qué está pasando tras el alto el fuego de dos semanas entre Irán y EE.UU.: MINUTO A MINUTO