Los dos países de América Latina que más compran petróleo a EE.UU.

El crudo estadounidense es adecuado para la elaboración de gasolina, pero no sirve para fabricar otros derivados, tales como diésel o queroseno.

Según los datos publicados por la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA por sus siglas en inglés), México es el principal comprador de petróleo y productos derivados en la región de América Latina y ocupa el segundo puesto a nivel mundial, tan solo por detrás de Países Bajos.

México compró a su vecino del norte algo más de 398 millones de barriles de crudo en 2025. En ese mismo período, el segundo importador en la región fue Brasil, que adquirió más de 132 millones de barriles.

Las dos naciones se encuentran entre los diez mayores importadores de este recurso estadounidense, un grupo en el que, además de Países Bajos, con 418 millones de barriles, también se incluyen: Canadá (323), Corea del Sur (257), Japón (247), China (237), India (221), Reino Unido (123) y España (95).

En la región latinoamericana otros compradores relevantes son Chile, con 68 millones de barriles; Ecuador, con 62; Panamá, con 48; y Colombia, con 46.

EE.UU. se ha configurado en los últimos años como el mayor productor de crudo del mundo, a pesar de que las mayores reservas probadas del planeta están en Venezuela, país cuya industria petrolera fue golpeada en los últimos años por la política de sanciones de Washington.

Sin embargo, EE.UU. exporta alrededor de un tercio de su producción e importa una cantidad similar para satisfacer su demanda interna. Esto se debe a que el crudo estadounidense es adecuado para la elaboración de gasolina, pero no sirve para fabricar otros derivados, tales como diésel o queroseno.

De ahí la importancia del cierre del estrecho de Ormuz también para la economía de la potencia norteamericana, un canal por el que transita alrededor del 20 % del petróleo que se comercia en el mundo, proveniente de los países del golfo Pérsico.

Solo cerrado para buques enemigos