Un informe divulgado en Moscú este viernes reveló una práctica criminal que se suma a la lista de los múltiples delitos perpetrados por del régimen de Kiev e investigados por Rusia. Se trata del "uso sistemático de personal médico para torturar a prisioneros de guerra", según denunció la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores del país, María Zajárova.
"El informe se basa en testimonios de militares rusos que estuvieron en 'cautiverio' ucraniano", dijo la portavoz, aunque no es, en su opinión, un cautiverio, sino "una auténtica Gestapo bajo el amparo de [la oficina gubernamental en la calle] Bánkovaya". Estas indicaciones revelan "una práctica sistemática en la que los supuestos médicos ucranianos, quienes prestaron, supuestamente, el juramento hipocrático, convierten el tratamiento en tortura".
El informe recoge numerosos testimonios de víctimas de horribles prácticas que han sido registrados por el Tribunal Público Internacional para los Crímenes de los Neonazis Ucranianos y demuestran que médicos ucranianos operaron a prisioneros rusos sin anestesia y los sometieron deliberadamente a torturas al estilo de Josef Mengele. En varios casos conocidos, les infligían dolor intencionadamente y se negaban a administrar anestesia sin fundamento.
En un caso particular, una doctora preguntó al prisionero ruso Artur Serdiuk en el quirófano: "¿Necesitas anestesia?". Acto seguido, puso el himno nacional de Ucrania en su teléfono móvil, le golpeó en la oreja y le dijo: "Eso sí que es anestesia".
Otro paciente, de nombre Umar Tsechóyev testimonió: "Los médicos internos ucranianos se entrenaban conmigo. Hacían cortes en el lugar incorrecto, no suturaban nada. Todos los días siguientes pasaron sin anestesia y ellos se reían, se burlaban".
En su declaración, Alexánder Zhlobov relató que había visto cómo cercenaron los dedos congelados a un soldado ruso con pinzas y sin anestesia. Y cuando se los entregaron, cortados, el médico ucraniano dijo: "Te harás un caldo en la tarde [con ellos]".
Desde la Cancillería rusa recordaron: los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949, relativos al trato debido a los prisioneros de guerra, establecen: "No se podrá infligir a los prisioneros de guerra tortura física o moral ni presión alguna (Artículo 17, párrafo III)". Por lo tanto, los crímenes de guerra cometidos por el régimen de Kiev constituyen graves violaciones de los Convenios de Ginebra, sin fecha de caducidad.


