La justicia colombiana detuvo a un empresario de 27 años que se hizo pasar como heredero del poderoso magnate Jaime Gilinski y, con ello, logró estafar al menos a cinco empresarios por un monto de 1.600 millones de pesos (436.000 dólares).
De acuerdo con un extenso reporte del diario El Tiempo, el imputado se llama Andrés Felipe Restrepo Coronado, pero el 28 de julio de 2022 realizó un trámite para cambiar su nombre por el de Felipe Gilinski Coronado.
Tras el peculiar cambio de identidad, el hombre comenzó a presentarse como hijo extramatrimonial de Gilinski, quien es el colombiano más rico de la lista que anualmente publica la revista Forbes, que le adjudica una fortuna de 10.700 millones de dólares.
Restrepo Coronado fue detenido junto con su pareja, Manuela Jiménez Gutiérrez, y ambos tienen cargos por estafa, falsificación de firmas y deudas millonarias.
El modus operandi del falso Gilinski consistía en garantizar el respaldo de su supuesta y multimillonaria familia y aparentar una vida de lujo, con ropa costosa y relojes y autos de alta gama. Su aparente nivel de vida atraía a empresarios, a los que les ofrecía inversiones en exportaciones de oro a países como India, Italia y Nepal, y en la compra de contenedores.
Fin de la farsa
En todos los casos, Restrepo Coronado aseguraba que los negocios estaban garantizadas gracias a los contactos de su "padre". Así, uno de los estafados logró reunir 1.000 millones de pesos (271.400 dólares) para invertir en una supuesta exportación de oro, que se sumaron a los aportes de otros cuatro empresarios.
Pero los involucrados comenzaron a temer malos manejos, por lo que marcaron los billetes que le entregaban al "heredero" y comprobaron que eran los mismos que él les devolvía, diciéndoles que eran las ganancias. Además, a su fiesta de cumpleaños no acudieron miembros de la familia Gilinski, lo que les pareció todavía más extraño.
Ante esos hallazgos, los inversionistas investigaron y descubrieron que en la justicia no había ningún trámite para que el empresario reconociera a un hijo extramatrimonial, como les había asegurado Restrepo Coronado, quien, al verse descubierto, en marzo de 2023, se comprometió a pagar lo que les debía. Habían pasado solo ocho meses del cambio de nombre.
El impostor y su pareja no devolvieron el dinero a sus inversores y, casi tres años después, la causa desembocó en una detención que se concretó el miércoles de la semana pasada. El proceso dará paso a un juicio en el que pueden ser condenados a, por lo menos, 64 meses de prisión.



