Las opciones de Estados Unidos para atacar Irán son limitadas, ya que, el otoño pasado, el presidente Donald Trump ordenó un inédito refuerzo militar alrededor de Venezuela y envió el grupo de ataque del portaviones USS Gerald R. Ford y otros buques de guerra de escolta desde el Mediterráneo hasta el Caribe.
Sin embargo, las Fuerzas Armadas estadounidenses cuentan actualmente con destructores equipados con misiles de crucero Tomahawk en Oriente Medio, que podrían lanzar ataques contra el país persa, así como también enviar aviones de combate con base en la región y bombarderos capaces de alcanzar objetivos en Irán desde bases en Estados Unidos, recoge The Wall Street Journal.
Además, medios estadounidenses señalan que la Armada tiene al menos un submarino lanzamisiles en la región. No obstante, destacan que no hay un grupo de ataque de portaviones ni en Oriente Medio ni en Europa desde que Trump ordenó el traslado del grupo del portaviones USS Gerald R. Ford del Mediterráneo al Caribe en octubre.
El almirante Daryl Caudle, jefe de operaciones navales de Estados Unidos, afirmó el miércoles que, aunque las fuerzas navales estadounidenses estén preparadas para actuar en cualquier parte del mundo, cada operación implica asumir riesgos. "Esto supone un riesgo para la misión, puede suponer un riesgo para la fuerza y, sin duda, para los objetivos, si los comandantes combinados no cuentan con las fuerzas necesarias", explicó.
Asimismo, el teniente general retirado David Deptula aseveró que Washington puede recurrir a bases en Jordania, Arabia Saudita, Catar y Emiratos Árabes Unidos para desplegar cazas de ataque, además de enviar aeronaves desde instalaciones en Europa, como Lakenheath en el Reino Unido, Aviano en Italia y Spangdahlem en Alemania.
En este sentido, el Pentágono ha presentado una amplia gama de posibilidades a Trump con respecto a los objetivos, que incluyen el programa nuclear de Irán, más allá de los ataques aéreos estadounidenses de junio, y los emplazamientos de misiles balísticos, según han declarado funcionarios estadounidenses.
Otras opciones no militares incluyen un ciberataque o un ataque contra el aparato de seguridad nacional iraní, de acuerdo con las autoridades.
- Las protestas masivas en Irán estallaron a fines de diciembre, luego de que comerciantes de la capital cerraran sus negocios en protesta por la devaluación del rial iraní, que cayó a mínimos históricos frente al dólar estadounidense.
- Trump amenazó con intervenir en Irán si se registraban muertes de manifestantes.
- Teherán, por su parte, ha acusado a EE.UU. e Israel de instrumentalizar las protestas como parte de una "guerra blanda" y les ha advertido severamente contra cualquier injerencia en los asuntos internos de la República Islámica.


