El presidente de EE.UU., Donald Trump, se refirió este viernes a las intenciones de su Administración con respecto a Groenlandia y aseveró que si no se llega a un acuerdo "por la vía fácil, lo haremos por la vía difícil".
Durante una reunión celebrada en la Casa Blanca, el mandatario sentenció: "Vamos a hacer algo con Groenlandia, les guste o no". En el último mes, las amenazas de Trump de hacerse con la isla han tomado un matiz más contundente. Según el líder republicano, EE.UU. "necesita" a Groenlandia para su "seguridad nacional".
Al justificar su postura, afirmó que "si uno mira justo afuera de Groenlandia ahora mismo, hay destructores rusos, destructores chinos y submarinos rusos por todas partes. No vamos a permitir que Rusia o China ocupen Groenlandia, porque eso es exactamente lo que harían si no actuamos. Así que vamos a hacer algo con Groenlandia, ya sea por la vía amistosa o por la vía más difícil", advirtió.
Aunque aclaró que por ahora no se trata formalmente de comprar Groenlandia —una opción que no descartó plantear más adelante—, Trump remarcó que su Gobierno hará "algo" con ese territorio, porque de lo contrario Rusia o China terminarían "ocupándolo" y convirtiéndose en vecinos directos de Estados Unidos en el extremo norte del Atlántico.
Cada vez más seria la amenaza a Groenlandia
- Trump se ha empeñado en conseguir "de una u otra forma" que Groenlandia llegue a formar parte de EE.UU., argumentando que barcos de numerosas naciones navegan cerca de la costa norte estadounidense, por lo que Washington debe "tener cuidado". "Sí que necesitamos a Groenlandia, absolutamente. La necesitamos para nuestra defensa", insistió Trump.
- La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, dijo que "no tiene ningún sentido hablar de la necesidad de que EE.UU. se apodere de Groenlandia. EE.UU. no tiene derecho a anexionarse uno de los tres países de la Mancomunidad del Reino danés".
- El pasado sábado, Katie Miller, esposa del subjefe de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, publicó una imagen de un mapa de Groenlandia con los colores de la bandera estadounidense y la leyenda "pronto". El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, calificó la foto de "irrespetuosa" y ratificó que el país "no está en venta".
Posteriormente, el propio Stephen Miller aseveró que "para que Estados Unidos asegure la región ártica, para proteger y defender a la OTAN y sus intereses, obviamente Groenlandia debería ser parte de Estados Unidos".
La administración Trump ha dejado claro que no descarta la vía militar para apoderarse del territorio. También sopesa la posibilidad de ofrecer a Groenlandia un acuerdo al estilo de los Pactos de Libre Asociación (COFA, por sus siglas en inglés), una fórmula que le daría a las fuerzas estadounidenses derechos de acceso exclusivo a aguas territoriales y espacio aéreo groenlandeses, a cambio de asistencia económica y financiera.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, se reunirá la próxima semana con las autoridades de Dinamarca para discutir sobre Groenlandia y una hipotética intervención militar en ese lugar.


