El Banco Central de Turquía elevó bruscamente su tasa de interés este jueves en 750 puntos básicos (7,5 %). El regulador subió el tipo de interés del 17,5 al 25 %, un máximo en casi 20 años, con el fin de controlar la elevada inflación, que se disparó hasta casi el 48 % el mes pasado.
"El endurecimiento monetario se reforzará tanto como sea necesario de forma oportuna y gradual hasta que se logre una mejora significativa de las perspectivas de inflación", declaró el Banco Central en un comunicado. Ankara aspira disminuir la inflación hasta llegar al 5 %. La lira turca subió con fuerza tras el anuncio de esta decisión.
