El número de víctimas mortales a causa de las fuertes precipitaciones provocadas por el paso del tifón Doksuri que continúan azotando a Pekín ha aumentado a 11. Además, otras 27 personas se encuentran desaparecidas.
Las lluvias, las más intensas registradas en la capital china en más de 70 años, han afectado a más de 44.000 personas y han obligado a evacuar a unos 127.000 habitantes.
