El ministro de Defensa de Colombia descarta militarización de Buenaventura en medio de violencia

Iván Velásquez afirmó que se busca lograr una mayor eficacia en la actuación de los cuerpos militares y policiales.

El ministro de Defensa, Iván Velásquez, descartó que vaya a militarizarse la ciudad colombiana de Buenaventura (Valle del Cauca) como respuesta a los recientes hechos de violencia protagonizados por bandas criminales en disputa.

El titular de Defensa lidera un Consejo de Seguridad que se realiza en esa localidad con la finalidad de ampliar la capacidad de control urbano por parte de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional en las zonas donde hay disputas de las organizaciones criminales con las que el Ejecutivo adelanta conversaciones de paz desde finales del año pasado.

"Llegamos a Buenaventura y somos conscientes del riesgo que tiene la comunidad y la dificultad por la que están atravesando. Se intensificarán los controles al contrabando, interdicción de droga y presencia de las Fuerzas Especiales Urbanas", dijo Velásquez al arribar a uno de los puertos más importantes del país suramericano.

"No se trata de llenar el territorio de militares"

En unas declaraciones a los medios, informó que se trasladó a la comuna 12, que ha sido una de las más afectadas por los enfrentamientos entre las bandas 'Espartanos' y 'Los Shottas', para hablar con los habitantes y los líderes comunitarios y "tratar de ver qué ocurre y encontrar las soluciones".

"Esta comunidad no solo requiere la presencia de la fuerza pública, sino de programas sociales", expresó.

Dijo además que no se trata de "llenar" el territorio de militares sino que se necesita un posicionamiento de la Fuerza Pública, a través de Fuerzas Especiales Urbanas, militares y la Policía, para "asegurar la tranquilidad".

Aseveró que la estrategia consiste en "generar mayor seguridad con una mayor eficacia" de los cuerpos de seguridad. 

En los últimos días, los pactos de no agresión entre las organizaciones criminales se han visto alterados por la difusión de una serie de videos con contenido amenazante donde unos 20 integrantes de las bandas en pugna enviaron amenazas a sus rivales.