Las Unidades Aéreas de la OTAN han entrado en alerta después de que un caza ruso Su-35 interceptara el viernes pasado un avión polaco en el mar Negro, informa Reuters citando a un funcionario del bloque militar.
Según el Ministerio de Defensa de Rumania, el incidente se produjo cuando el Su-35 habría interceptado al avión polaco L410 Turbolet, que estaba realizando una misión para la agencia de fronteras europea Frontex, a 60 kilómetros del espacio aéreo rumano.
Ante estas actuaciones, el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de la OTAN de Torrejón preparó cuatro aviones de las Fuerzas Aéreas de Rumania y España para asistir a la aeronave interceptada, aunque esta finalmente logró aterrizar de forma correcta en la base aérea Mihail Kogalniceanu, cerca del mar Negro.
De momento, el Ministerio de Defensa de Rusia no ha comentado el supuesto incidente entre las aeronaves.


