El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha firmado una nueva Ley de Ciudadanía que contempla despojar de la nacionalidad adquirida a quienes denigren a las Fuerzas Armadas del país o cometan acciones que amenacen a la seguridad nacional, entre otros delitos graves.
La lista de delitos que podrían conducir a la pérdida de la ciudadanía rusa a los nacionalizados incluye el atentado contra figuras públicas, la destrucción o daño de tumbas de militares y la rehabilitación del nazismo, así como la deserción y acciones subversivas. Por otro lado, la norma, tramitada a lo largo del mes por la Duma Estatal y el Consejo de la Federación, las dos cámaras de la Asamblea Federal rusa, simplifica el camino a quienes busquen la naturalización en Rusia.
