A lo largo de 25 años Agustín Ramón Martínez Martínez figuró en las listas de los asesinos seriales más peligrosos de Suramérica. Su prontuario criminal creció cada vez que tenía la oportunidad de regresar a las calles.
En las comisarías su mote también se hizo más popular y generaba terror por lo sanguinario de sus acciones. 'Soldado israelí', era como lo identificaban para vincularlo a violentos homicidios en los que se encontraban cadáveres desmembrados y calcinados.
Nacido el 28 de agosto de 1961 en San Patricio, en el Departamento de Misiones de Paraguay, a unos 252 kilómetros de la capital Asunción, Martínez afirmaba ser un mercenario retirado que había combatido en la Guerra del Golfo (1990-1991) para las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) cuando apenas tenía 30 años, reseña el medio paraguayo ABC.
Solía presentarse bajo nombres falsos como 'Yahel Yamil Oskiski' o 'Fresmann' para argumentar su imagen de leyenda extranjera mientras pronunciaba un acento extraño y afirmaba que era judío. Para ello lucía siempre en la cabeza una kipá, el pequeño gorro redondo que cubre la coronilla.
Pero detrás de esa imagen, que le servía para ocultar el rostro real de un psicópata que aterrorizó Argentina y Paraguay, operaba en realidad un sanguinario criminal que estuvo involucrado directamente en al menos seis cruentos asesinatos confirmados
Los asesinatos incluyeron una masacre
Su historial delictivo comenzó el 31 de mayo de 1993 en Santa Fe, Argentina. Asesinó a tiros al capataz Pascual Pedro Bianco y dejó herida a Nélida Elena Borsatto. Para intentar salir ileso, quemó y enterró el cuerpo de la víctima, pero finalmente un tribunal lo condenó a ocho años de prisión tras hallarlo culpable. Pero a mediados de 1994, 'el soldado israelí' desarmó a un guardia y escapó de la cárcel. Inmediatamente retornó a Paraguay y continuó con sus crímenes atroces.
El 25 de agosto de ese mismo año se descubrió el asesinato del repartidor Miguel Ángel Flores García, quien fue acribillado a tiros y quemado dentro del vehículo que conducía en el kilómetro 137 de la Ruta 1, en la zona de Caapucú, departamento de Paraguarí, a 69 kilómetros de Asunción. Las autoridades vincularon a Martínez en el caso pero nunca pudieron confirmar su responsabilidad porque no se investigó a fondo.
Desde entonces las autoridades iniciaron su búsqueda sin éxito. Hasta que el 11 de abril de 1995 volvieron a tener noticias del 'soldado israelí'. El homicida ultimó al ganadero Ignacio Antonio Vargas en la localidad Quiindy, Paraguarí. Se había acercado a este hombre a través de su fachada de mercenario. Se ganó su confianza y lo hizo trabajar como su secretario y guardaespaldas.
Tres años después, en 1998, la Policía logró capturarlo tras un tiroteo en Asunción. La Justicia lo sentenció a seis años de prisión por la muerte de Vargas. Durante su reclusión, difundió el rumor de poseer datos sobre el atentado a la AMIA de 1994, pero las autoridades comprobaron que se trataba de una mentira delirante. En 2001, la Justicia lo extraditó a Argentina para cumplir su condena pendiente, siete años de cárcel más.
Tras cumplir la pena, en 2009 'Soldado israelí' retornó a Paraguay en total libertad y ese mismo año el país se estremeció con una dantesca masacre: El 23 de mayo de 2009, la Policía halló los restos calcinados del político Cecilio Ricardo Cabello y los peones Hilario Marecos y Alberto Medina Blanco. Estaban dentro de un horno para carbón en la zona de Ybycuí, Paraguarí. En las primeras etapas de la investigación los agentes determinaron que precisamente Martínez había sido contratado como secretario y guardaespaldas de Cabello, y de hecho fue el último que estuvo con las víctimas.
Martínez fue arrestado inmediatamente y pasó seis años privado de libertad en Tacumbú, hasta finales de 2015. Ese año salió libre debido a una negligencia de la Fiscalía, que nunca pudo cerrar el caso ni conseguir una condena. "El homicida fue beneficiado con un hábeas corpus reparador, por compurgamiento de la pena mínima establecida para este tipo de casos", agregó ABC.
Su última víctima
Cuando la Justicia paraguaya lo dejó en libertad en 2015, 'Soldado israelí' se mantuvo en silencio y los crímenes que tenían su etiqueta no se registraron durante los próximos tres años. Pero el 22 de mayo de 2018, una última víctima caería en las redes de Martínez: el abogado Lucilo Nicolás Cardozo Salina, de 54 años.
El criminal sacó de su casa al litigante bajo engaños al indicarle que le iba a dar un caso sobre abigeato en Encarnación, departamento de Itapúa. Ambos viajaron en la camioneta de la víctima y al alcanzar el distrito de Yaguarón, en el departamento de Paraguarí, 'soldado israelí' le propinó un golpe que lo neutralizó. Así, tomó el control del vehículo y se detuvo a comprar gasolina.
El asesino en serio manejó hasta la casa de su suegro. Allí mató a Cardozo con disparos de un fusil recortado calibre 7.62, luego desmembró el cuerpo, lo arrojó a un pozo, le echó combustible y le prendió fuego. Posteriormente, tomó la camioneta del abogado y paseó durante todo el día. En la noche regresó con el vehículo a su casa, donde le esperaba su pequeña hija, en el barrio San Pablo de Asunción.
La esposa del abogado llamó varias veces al celular de Cardozo pero no le contestaba, ya estaba muerto. La mujer revisó el rastreo satelital de la camioneta y puso una denuncia ante la Policía. Los agentes se dirigieron a la casa del 'Soldado israelí' y lo atraparon. Ahí estaba la Mitsubishi Tritón de su víctima.
Martínez fue llevado a juicio y a mediados de 2022 un tribunal lo condenó a 40 años de cárcel: 30 años de pena ordinaria y 10 años como medidas de seguridad. En sus alegatos negó haber sido el autor material y dijo que "solamente" hizo el trabajo de inteligencia para acercarse y entregar a la víctima a un grupo de narcotraficantes de Salto del Guairá.
Sin embargo, la familia de Cardozo alegó que 'Soldado israelí' simplemente lo asesinó para quedarse con su camioneta, vehículo que incluso ofreció a la venta días antes del crimen. Por este último hecho, Martínez solo cumplió dos años de pena en la penitenciaría de Tacumbú. El 8 de mayo de 2024 falleció tras sufrir una aparente muerte súbita.