Sicaria, política y escapista: la vida de película de una de las narco 'patronas' de Centroamérica

Su historia tiene pasajes de drama, violencia, terror, venganza y sangre.

Marixa Ethelinda Lemus Pérez, identificada como una de las 'patronas' del narcotráfico en Centroamérica, desdibujó los límites entre el crimen organizado, la política, la gestión pública y los negocios turbios transfronterizos entre los países vecinos de Guatemala: El Salvador, Belice, Honduras y México. La misión: llevar la mayor cantidad de droga posible a EE.UU.

Su historia tiene pasajes de drama, violencia, terror, venganza y sangre, digno de una película en la que ella, como personaje central, es víctima y victimaria. Ha sido entrevistada en varias ocasiones por distintos medios y en sus palabras ha dejado clara su postura endurecida. "Mataron a mi hermana, que era más que eso, era como mi madre; a mi hija; a mi tío; a la gente que iba conmigo en el partido", dijo, con el ceño fruncido, en un reportaje publicado por la plataforma de periodistas centroamericanos Cicloscap.

Marixa no entró sola al negocio del narcotráfico. De hecho su ascenso como 'patrona' tuvo mucho que ver con su familia y las disputas de poder dentro del territorio guatemalteco entre las diversas facciones criminales que se pelean por las rutas para controlar el tráfico de cocaína y otros estupefacientes. Para la primera década del Siglo XXI, los Lemus comenzaron a controlar el negocio del narcotráfico a través de sus influencias y conexiones políticas.

El hermano mayor, Marcel Magno Lemus Pérez, ganó la alcaldía del municipio de Moyuta, en el departamento de Jutiapa, en 2008. Él fue el primero en conectar con la gestión pública y a partir de ese cargo encabezó, junto a sus hermanas Mayra Lemus Pérez y Marixa, el trasiego de drogas de manera impune: contaban con el poder y la anuencia de la fuerza pública.

Lemus, quien logró nexos con cárteles mexicanos, falleció repentinamente por un infarto en 2009, entre rumores de corrupción e inquietudes sobre su gestión municipal. Tras su muerte, residentes de la municipalidad llegaron incluso a rumorar que el entonces alcalde había sido envenenado por sus propias hermanas para quedarse con el negocio ilícito.

La mirada incriminatoria saltaba especialmente contra Mayra, a quien calificaban de "asesina" y de matar a su propio marido y echar su cuerpo a la calle. "Toda la ciudad le tenía miedo porque era una asesina. Así de sencillo. Ella decidía quién vivía y quién moría", dijo un empresario local en un reportaje de VICE.

Disputa por la Alcaldía

Tras el deceso de Magno, Mayra quedó como interina del Municipio y buscó ser electa en 2011. Pero el 18 de febrero de ese año, la candidata fue interceptada por un grupo de hombres armados cuando se encontraba en un restaurante del hotel Los Cuernos. Marixa, quien en ese momento no estaba con Mayra, corrió al sitio tras escuchar la ráfaga, pero al cesar los disparos halló el cuerpo de su hermana con el rostro completamente desfigurado por las balas.

No era la primera vez que a la menor de los Lemus le arrebatan la vida de un familiar. La espiral violenta comenzó en 2006 cuando su hija, Jennifer, también murió acribillada en una emboscada contra la camioneta donde viajaba junto a Mayra y Magno.

Tras el asesinato de su hermana, Marixa asumió la candidatura a la alcaldía y se alió con Rony Rodríguez, un rival político y también criminal del narco que se había apoderado de las rutas que previamente había controlado Magno antes de morir. Sin embargo, la alianza duró poco, en junio de 2011 Rodríguez fue asesinado a balazos en Moyuta.

La menor de los Lemus responsabilizó de estos homicidios a su principal enemigo, Carlos Roberto Marroquín Fuentes, quien finalmente ganó la contienda electoral y se mantiene desde entonces como alcalde hasta la actualidad a pesar de señalamientos en su contra por sus presuntos nexos con la actividad criminal e incluso es investigado por amenazar a la fuerza pública.

Según versiones de los residentes de Moyuta, el funcionario local "tiembla de miedo" cada vez que escucha sobre Marixa, especialmente cuando 'La Patrona', como ha sido apodada, ha logrado escapar de la prisión en un par de ocasiones. Marixa, quien a pesar de no conseguir la alcaldía en 2011, mantuvo el negocio familiar del narcotráfico. Sin embargo, fue arrestada en 2014 y condenada a 94 años de prisión por secuestro y homicidio, reseñó InSight Crime.

En 2016 logró su primera fuga tras saltar un muro perimetral con ayuda de otros reos y en 2017 huyó de una base militar disfrazada de guardia penitenciario. Sus espectaculares escapes hicieron que la compararan con el capo mexicano Joaquín 'El Chapo' Guzmán

A pesar de ser fugitiva en dos ocasiones, la mujer finalmente fue recapturada dos semanas después de su segunda fuga en El Salvador, tras un amplio despliegue policial. En esas dos ocasiones, cercanos al alcalde Marroquín afirman que el funcionario se mantuvo oculto en su casa y no realizó actos públicos hasta conocer que la mujer estaba nuevamente encerrada.

"Tiembla cuando ve a Marixa. Se comporta como el jefe cuando anda con sus guardaespaldas, pero le tiene mucho miedo. La segunda vez que escapó, él no salió de su casa hasta que la atraparon, no hizo ni un solo acto público", dijo una fuente local citada por VICE. En ese mismo reportaje, Marixa dijo desde la cárcel de mujeres de Santa Teresa que ella sabía que Marroquí le tiene terror.

"Sé que me tiene miedo porque soy una mujer que tomó las riendas y me voy a vengar por mí y por toda la familia que me quitó", dijo Marixa con una marcada sonrisa en el rostro. Por su parte, Marroquín alega que ha sido víctima de atentados sin éxito de 'La Patrona', pero ella alega que esas acciones han sido planificadas por el propio alcalde para señalarla. Mientras tanto, Lemus aspira reabrir su caso para conseguir la libertad.