Escándalo en el fútbol español tras conocerse que un equipo habría apostado contra sí mismo

Para evitar pérdidas millonarias, un club habría recurrido a intermediarias de riesgo que manejan los resultados de partidos como si fueran acciones en la bolsa.

Un escándalo ha salpicado a un equipo español de fútbol de primera división, que habría 'apostado' millones de dólares contra sí mismo para mitigar las posibles pérdidas que le causaría su descenso a segunda división. 

En el epicentro de la polémica se encuentra una escuadra histórica del fútbol español: el Club Atlético Osasuna, fundado en 1920 en la ciudad de Pamplona (Navarra).

Según una publicación de Semafor, que no aportó su nombre pero que apunta directamente a Osasuna, la directiva habría recurrido a una empresa de predicciones financieras para atenuar el riesgo de caer a segunda división, lo que implica pérdidas multimillonarias relacionadas con derechos de televisión, taquilla, publicidad, patrocinios, compra de jugadores, entre otros.

Una apuesta millonaria

Osasuna habría apostado millones de dólares en su contra, por si perdía el encuentro contra el Getafe, realizado el pasado 23 de mayo. 

Aunque el equipo originario de Pamplona perdió 0-1 ante Getafe, que jugaba como local en el Estadio Coliseum, no bajó a segunda división porque los resultados de otros equipos lo impidieron.

Para cristalizar su apuesta contra sí mismo, los directivos de Osasuna habrían recurrido a la plataforma de predicciones financieras Kalshi, que actuó junto a Game Point Capital, una firma de gestión de riesgos del ámbito deportivo, que incursionó en el llamado mercado de predicción, que se maneja como una bolsa de valores con base en porcentajes de probabilidad de que ocurra un hecho.

A su vez, Game Point recurrió a Greenlight Commodities, una intermediaria de comercio de materias primas que también opera con mercados de predicción. La contraparte habría sido la firma de 'trading' cuantitativo Susquehanna, que habría obtenido más de un millón de dólares de ganancia.

La respuesta oficial

Tras reventar el escándalo, el club Osasuna publicó un comunicado en su página web donde dio su versión de lo ocurrido. Conforme a su relato, la directiva "contrató una cobertura frente a las consecuencias económicas derivadas de un eventual descenso de categoría", lo que sería "una práctica habitual" en el fútbol profesional.

En el escrito se sostiene que la cobertura establecida correspondió a 1,2 millones de euros "para garantizar una compensación de 6 millones de euros en caso de descenso".

El club también dijo que la compañía contratada fue Howden, una multinacional de corretaje de seguros, con sede en Londres, que "trabaja de forma habitual y desde hace años con otros clubes" de la liga profesional de fútbol español.

En su descargo, las autoridades del club deportivo aseguran que "la participación de Osasuna en esta operación se limitó única y exclusivamente a la contratación con Howden de una cobertura destinada a mitigar parcialmente el impacto económico que hubiera supuesto un eventual descenso de categoría".